13 de abril de 2008

Inteligencia Corporal

PRESENTACIÓN
Cuántas veces los pequeños, en su afán por conocer las cosas y tocarlas, escuchan que les decimos “deja, parece que tienes los ojos en las manos”. En esencia nunca una frase fue más cierta, porque los niños tienen la necesidad de experimentar físicamente los contenidos de los aprendizajes.
El movimiento es su lenguaje innato y parte de la enseñanza preescolar debe estar encaminada a permitirles experimentarlo para adquirir el conocimiento y poco a poco ir centrando esta tendencia, por ejemplo, desde los movimientos amplios del cuerpo y los brazos hasta los más pequeños y controlados de brazos y manos para introducirlos en la escritura.
Para muchos niños y adultos los canales sensoriales de la visión y el oído no son suficientes para integrar el conocimiento ni para comprender o registrar la información. Por ello deben recurrir a procesos táctiles y cinestésicos como manipular los objetos, experimentar corporalmente lo que aprenden y así poder interiorizar la información.
Aprenden mediante el hacer y por medio del movimiento y de las experiencias multisensoriales.
Desgraciadamente en la escuela tradicional no suele otorgarse mucha importancia a los procesos de aprendizaje cinestésico, debido a que se valoran otras áreas como la verbal y la matemática planteando problemas para niños con este tipo de inteligencia, a quienes no se les permite el desarrollo de sus verdaderas capacidades.
Howard Gardner, dentro de su Teoría de las Inteligencias Múltiples, pone el dedo en la llaga al mencionar que el tipo de enseñanza tradicional tiene la tendencia de separar la mente del cuerpo, alejándose del ideal griego que decía: “mente sana en cuerpo sano”, donde la mente debe ser entrenada para utilizar el cuerpo y el cuerpo debe ser entrenado para responder expresivamente a las órdenes de la mente.
Este tipo de inteligencia corporal-cinestésica incluye la capacidad de unir el cuerpo y la mente para lograr el perfeccionamiento del desempeño físico.
Cualquier puesta en escena requiere un agudo sentido del ritmo y una transformación de la intención en acción. Las habilidades en este campo comienzan con el control de los movimientos automáticos y voluntarios y poco a poco logran un desempeño ágil, armónico y competente. Podemos ver una inteligencia altamente desarrollada en el trabajo de los actores, atletas y bailarines.
También existe la habilidad cinestésica expresada en movimientos pequeños, por lo que podemos admirar esta capacidad en personas que se dedican a la joyería, mecánicos o que se dedican al cultivo de distintas artesanías y trabajos manuales.
Especialmente al inicio de la infancia por medio de las experiencias sensoriomotoras experimentamos la vida e iniciamos la exploración del mundo que nos rodea, por eso podemos considerar que esta inteligencia corporal cinestésica pone la base del conocimiento.
Además el ejercicio físico ayuda a los chicos a desahogar sus emociones, a regular su energía y a perfeccionar su coordinación visomotora, con lo cual posteriormente —al realizar actividades como la lectura y la escritura— pueden concentrarse mejor.
Muchos de los aprendizajes que se obtienen en la vida quedan ligados a sensaciones corporales donde estuvo involucrado el aparato neuromuscular, por ejemplo cantar y realizar movimientos acordes con el contenido de la canción, o la adquisición de los valores de cooperación y ayuda, al realizar acciones como trabajos, exposiciones, teatro y bailables, recolección de periódicos, arreglo de juguetes, etcétera, realizadas en conjunto con el grupo de pertenencia, con lo cual lo vivido y aprendido queda integrado en la memoria.
Así durante los años escolares el aprendizaje pasa de la manipulación de los materiales a procesos interiorizados, es decir, el conocimiento parte del exterior hacia el interior, lo cual tiene grandes repercusiones si en el contexto escolar es tomado en cuenta, ya que ofrece muchas ventajas:
• La manipulación directa de los materiales a través de los sentidos proporciona estimulación: literalmente es alimento para el pensamiento.
• El hecho de pensar por medio de la manipulación de objetos y estructuras concretas brinda posibilidades de descubrir nuevos aspectos de los objetos.
• Pensar en el contexto directo de la vista, el tacto, el movimiento genera un sentido de proximidad, de vigencia y de acción.
• El pensamiento que se forma externamente (movimiento y manipulación de los objetos), proporciona una forma visible de lo que es el aprendizaje, que puede compartirse con amigos y compañeros o incluso crearlo mutuamente.
• A medida de que se avanza en el desarrollo del pensamiento, éste se vuelve interno y personal.
En la escuela existen o se les da poca importancia a enseñanzas que abarquen experiencias integrales con todos los sentidos: táctiles, olfativas, gustativas y de tipo cinestésico y por lo tanto pocas oportunidades de desarrollar este tipo de inteligencia activa y participativa.
La pedagogía, que postula aprendizajes integrales, cada vez apoya menos un aprendizaje pasivo y abstracto durante los años iniciales de la escuela. Propone que la educación física sea un elemento primordial y fundamental para todas las áreas, sobre todo porque las actividades sensoriomotoras contribuyen a un aprendizaje más estimulante, dinámico y significativo.
Según Gardner las personas que tienen facilidad para utilizar su cuerpo o una parte de éste como las manos poseen inteligencia cinestésica bien desarrollada, por ejemplo bailarines y artesanos; sin embargo, el hecho de que sean muy buenos en ese campo del conocimiento no los hace hábiles en todos, por ejemplo un atleta no necesariamente es buen escultor.
Las personas no tienen aptitudes en todas las habilidades en idéntica forma y es común que unas áreas incluso de este mismo tipo de inteligencia estén más desarrolladas que otras.

DEFINICIONES
1. Tipo de inteligencia humana que se destaca por la realización de acciones motrices. Tipo de inteligencia que es bien empleada por artistas cirquenses, físico culturistas, acróbatas, artistas marciales, y por lo general la poseen todo tipo de profesionales del deporte.
A diferencia de la inteligencia corporal visual, generalmente empleada en el campo de la cirugía médica, en donde se tienen que refinar los sentidos visuales y quinestésicos, la inteligencia corporal cinética tiene un perfeccionismo aplicado a todas las funciones anatómicas móviles.
En esta inteligencia se destacan las habilidades de control del cuerpo sobre objetos, y el dominio efectivo para dimensionar mentalmente el espacio físico en donde se lleva la labor práctica. También la Inteligencia Corporal Cinética es instruida a cuerpos de policía modernizados, y a reclutas de las fuerzas especiales de la milicia a nivel mundial.
2. La inteligencia corporal-cinética también podemos decir que consiste en la habilidad para usar los movimientos del cuerpo como medio de auto expresión. Esto envuelve un gran sentido de coordinación y tiempo. Incluye el uso de las manos para crear y manipular objetos físicos.
Para emplear el método de esta inteligencia necesitamos esencialmente:
1. Habilidad para controlar los movimientos del todo el cuerpo para la ejecución de actividades físicas
2. Uso del cuerpo para actividades como balance, coordinación y deportes
3. Destreza manual y habilidades manuales para actividades detalladas y trabajo minúsculo
4. Uso expresivo del cuerpo en forma rítmica e imitativa.